Una licencia VTC es una autorización administrativa de arrendamiento de vehículos con conductor, regulada por la LOTT (Ley 16/1987) y su reglamento. Habilita a prestar servicios de transporte precontratados — los que pides por una app como Uber, Cabify o Bolt, o por contratación directa — con un vehículo adscrito a esa autorización.
Tres rasgos la convierten en un activo y no en un simple permiso:
- Es escasa (todavía). Durante años el ratio 1/30 mantuvo la ventanilla de nuevas autorizaciones cerrada de facto. El Tribunal Supremo anuló en 2024 su aplicación automática, pero obtener una autorización nueva sigue siendo un procedimiento largo y de resultado incierto: la oferta operativa apenas crece a corto plazo.
- Es transmisible. Se puede vender, comprar o arrendar, con el visto bueno del órgano de transportes de la comunidad autónoma.
- Produce ingresos. Explotada con conductor y plataforma, genera facturación mensual verificable.
Por eso existe un mercado secundario con precios que van de unos 15.000 € en provincias con poca demanda a cerca de 200.000 € en los mercados más tensionados (consulta el índice de precios con fuente, mes y muestra). En VTC360 ese mercado funciona con datos verificados y cierre custodiado.
ÚLTIMA REVISIÓN · 19 jul 2026 — Guía VTC360: criterio general, no asesoramiento para tu caso concreto.