Conviene separar el activo de la operación. La licencia en sí cuesta poco de mantener: tasas del visado periódico y poco más. Lo que cuesta es operarla:
- Vehículo: renting o amortización, mantenimiento, ITV — la partida depende de si operas con híbrido, eléctrico o combustión.
- Seguro: la póliza de transporte de viajeros es sensiblemente más cara que un seguro particular.
- Conductor: si es asalariado, salario más Seguridad Social conforme al convenio; si conduces tú, tu cuota de autónomos.
- Combustible o carga, según vehículo y kilometraje.
- Comisión de plataforma: Uber, Cabify o Bolt retienen un porcentaje de cada servicio (es un coste variable, pero en la práctica el mayor de todos).
- Gestoría y administración: facturación, impuestos, laboral.
Si no quieres asumir la operación, el arriendo invierte la ecuación: cedes la explotación a una flota y la licencia pasa a generar renta neta con costes mínimos para ti. El simulador de rentabilidad compara los dos escenarios con parámetros actualizados y editables.
La referencia viva de precios está en el índice de precios de la licencia VTC: por provincia y mes a mes, con muestra y fuente.
ÚLTIMA REVISIÓN · 19 jul 2026 — Guía VTC360: criterio general, no asesoramiento para tu caso concreto.