Una licencia parada es un activo que gotea valor por tres agujeros:
- Riesgo administrativo. La autorización tiene que mantener sus requisitos (seguro, vehículo adscrito, visado periódico). Una licencia abandonada acaba encadenando incumplimientos y puede terminar caducada — la pérdida total del activo.
- Coste de oportunidad. Cada mes parada es una renta de arriendo no cobrada. A las rentas actuales del mercado, dejar parada una licencia de 60.000 € un año equivale a regalar en torno a un 20-30 % de su valor en ingresos brutos no percibidos.
- Descuento al vender. Sin actividad reciente no hay historial que certificar: el comprador aplica descuento defensivo o exige una proyección sobre comparables (que para eso existe — es el certificado de proyección de VTC360).
Si no vas a operar, las salidas ordenadas son dos: arrendarla a un operador verificado y convertirla en renta, o venderla ahora con el mejor certificado que su situación permita. Lo que no recomendamos nunca es la tercera vía tácita: dejarla en un cajón esperando que se revalorice sola mientras el visado corre. Empieza por valorarla y decide con el número delante.
ÚLTIMA REVISIÓN · 19 jul 2026 — Guía VTC360: criterio general, no asesoramiento para tu caso concreto.